Si Dios es amor,
¿por qué existe el mal?
Para entender esta aparente contradicción, debemos regresar al Antiguo Testamento y examinar cómo se describe realmente a Dios en sus páginas:
Contrario a la noción simplificada de “Dios es amor”, el Antiguo Testamento nos presenta una imagen más compleja y multifacética de la divinidad. En las escrituras, encontramos dos grandes atributos divinos que coexisten en tensión creativa: Elohim, el Dios de justicia, y YHWH, el Dios de misericordia.
Elohim representa el aspecto de Dios que juzga el mundo según reglas estrictas de causa y efecto. Como leemos en Deuteronomio:
"¡La Roca! perfecta es Su obra, pues todos sus caminos son justicia; Dios de la fe, sin iniquidad, recto y justo es Él”.
Deuteronomio 32:4
Por otro lado, YHWH encarna la compasión y la misericordia divinas. Este aspecto se evidencia de maravilla en las palabras de Moíses, cuando Dios le dice que rehaga las tablas de la Ley:
Pasó el Señor frente a él y proclamó: “Señor, Señor, Dios, Compasivo y Gracioso, Lento a enojarse y de Abundante Benevolencia y Verdad; Guardián de Benevolencia por miles de generaciones, que perdona iniquidad, Pecado Voluntarioso y Yerro…”
Éxodo 34:6-7
La existencia del mal, entonces, no contradice la naturaleza de Dios, sino que es una consecuencia natural de un universo regido por leyes morales pero también imbuido de libre albedrío. El mal surge cuando los seres humanos, dotados de libertad, eligen apartarse del camino divino. Es precisamente el equilibrio entre estos dos aspectos divinos, la mano justa y la mano piadosa de Dios, lo que permite que nuestro mundo, imperfecto como es, pueda funcionar.
Así es como la pregunta “Si Dios es amor, ¿por qué existe el mal?” parte de una premisa incompleta. La existencia del mal no niega Su amor, sino que revela la complejidad de Su naturaleza y de Su creación.
Esta tensión entre los atributos divinos de justicia y misericordia es fundamental para entender muchos de los pasajes del Antiguo Testamento. Por ejemplo, ¿cómo es posible que un Dios omnisciente se arrepienta de haber creado al hombre, como vemos en Génesis 6:6?
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